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Jessica Steel – Varias Contemporánea

Para escapar de una engorrosa situación, después de que Nick Cowley la plantó, Tiffany fingió estar comprometida con Ben Maxwell, a pesar de que le desagradaba tanto como ella a él. La situación se complicó más cuando descubrió que se estaba enamorando de Ben, y se casaron. Ella no se hacía ilusiones respecto a los sentimientos de éste, pero suponía que debía sentirse satisfecha de que, al menos por ahora, su relación fuera amistosa. Sin embargo, cualquier esperanza de que el matrimonio tuviera éxito, desapareció por la sospecha de Ben, de que ella aún estaba enamorada de Nick.



Él la acusó injustamente! ¡Kassia Finn se escandalizó cuando Lyon Mulholland la llamó por teléfono para que acudiese a las oficinas ejecutivas de la firma londinense donde trabajaba… y le despidió! Luego su mundo entero tembló cuando Mulholland procedió a bloquear sus intentos de buscar un nuevo empleo. Pero cuando salió de su engaño y comenzó a cortejarla, Kassia no lograba comprender a ese hombre, ni los confusos sentimientos que despertaba en ella. Entonces porqué la simple idea de que trataba de reparar el daño que había ocasionado, hacía estragos en su corazón.

Era la secretaria perfecta… ¿y la esposa ideal? Chesnie Cosgrove estaba emocionada desde que había empezado a trabajar para el guapísimo magnate Joel Davenport. Lo más difícil de aquel empleo no era las exigencias de Joel, que eran muchas, sino la cantidad de mujeres que intentaba seducirlo. Las tornas cambiaron cuando Joel se enteró de que Chesnie estaba saliendo con su máximo rival. La mejor manera de solucionar aquel pequeño problema era anunciar su propio compromiso… ¡con Chesnie! Pero ¿su proposición era estrictamente profesional… o había también algo personal?

Era lógico que Pernelle se enfureciera cuando un afanado hombre de negocios adquirió la casa de sus sueños, después de que ella ya hubiera acordado la compra. La joven tenía una opinión tan mala de Hunter Tremaine, que ni siquiera se molesto en decirle lo que pensaba de él. Sin embargo, cuando las circunstancias les acercaron, Pernelle empezó a reconsiderar la idea que tenía de él. Quizás después de todo, Hunter no era tan mala persona…

Alethea ya tenía la intención de abandonar la casa de su madre cuando Trent de Havilland le propuso que se mudara a vivir con él. Aunque era una buena solución, la muchacha no estaba muy convencida. Sólo lo había visto un par de veces y, de todas maneras, Trent parecía estar proponiéndole que lo compartiera todo con él, si embargo, Aletea no tenía elección: el marido de su hermana estaba en un apuro del que solo Trent le podía sacar. Con un poco de suerte, Trent se cansaría de esperar que compartieran la cama y le pediría que se marchara…

Emily Lawson siempre había dado prioridad a las necesidades de su abuela y eso le había causado tantos problemas en el trabajo que acabaron por despedirla. Necesitaba un nuevo empleo desesperadamente, pero, por algún motivo, una vez que lo hubo conseguido, discutía constantemente con su jefe, el atractivo Barden Cunningham.

Pero, al parecer, esta vez no había discutido lo suficiente, porque había accedido a conducir en medio de una tormenta de nieve para llevarle un informe a su casa. Emily tuvo un accidente con el coche, llegó helada y calada hasta las huesos y, para colmo de males, descubrió que la casa era minúscula y no disponía de ninguna habitación para invitados. ¡Una cosa era compartir el despacho, pero dormir en la misma habitación con el antipático señor Cunningham era otra completamente distinta!

¡Menos mal que existía el guapísimo Harris Quillian! Mallon estaba sola, desesperada y sin hogar hasta que apareció él, el cual nada más oír la historia de Mallon, no dudó en ofrecerle un trabajo en su propia casa.
Todo aquello parecía demasiado bueno para ser verdad, y así era. Mallon había encontrado un trabajo en la maravillosa casa de Harris, pero no sabía si quería tener también un sitio en su corazón. ¿Qué pretendía él al pedirle que se hiciera pasar por su novia?

Sin trabajo, sin dinero y sin amigos o familiares a quien acudir, Bevin no tenía más remedio que soportar a su malvada madrastra… hasta que un hombre apareció en su vida, dispuesto a cambiar su suerte como si de un cuento de hadas se tratase.

Jarvis Devilliers la llevo consigo, la cuidó y se encargó de resolver sus problemas proporcionándole trabajo. Bevin sabía que, de alguna manera, ella debía devolverle el favor…

Ni siquiera se atrevía a desear que aquel soltero empedernido le pidiera que se casara con él…

Para Romillie la familia era siempre lo primero; por eso, cuando su madre cayó enferma no dudó en dejar a un lado sus planes para ir a la universidad y se quedó en casa, donde la necesitaban más. Y precisamente cuando su madre empezaba a mejorar, Romillie conoció al guapísimo ejecutivo Naylor Cardell.

Romillie jamás habría creído que un importante director general como Naylor pudiera sentir el menor interés por una chica normal y corriente como ella. De pronto Naylor le dijo que tenía una pregunta que hacerle… ¿Qué sería?

 

Carlyle Hetherington era un hombre de negocios que estaba acostumbrado a tomar decisiones rápidas. Y no perdió mucho tiempo en sacar sus propias conclusiones acerca de Kelsa. Esta, nunca había conocido a un hombre tan arrogante y hostil como el. ¿Cómo se atrevía este a asumir que ella era el tipo de chica que estaría dispuesta a progresar, convirtiéndose el la amantedel presidente de la compañía, en este caso, el padre de Carlyle?

Sin ella saberlo, ¡estaba prometida con un importante y guapísimo empresario!

Varnie Sutton se quedó de piedra al volver a casa y encontrar un hombre en su dormitorio… y más aún cuando descubrió que se trataba de Leon Beaumont, el jefe de su hermano.

Leon había decidido utilizar la casa de campo de Varnie para esconderse de los medios, y cuando ella supo que el empleo de su hermano peligraba si no permitía que Leon se quedara, tuvo que encerrarse con él en la casa…

El hermano de Cally la había invitado a asistir a su boda en Méjico. Pero cuando llegó se encontró con que el compromiso se había roto y Rolfe había desaparecido. Según Javier Zarazúa, su hermano Rolfe había huido con otra mujer cuando descubrió que su prometida no era rica y parecía decidido a vengar aquella afrenta que se había hecho a su familia amargándole la vida a Cally.

Nathan Mallory no había visto a Phelix Bradbury desde el día de su boda de conveniencia. Cuando, ocho años después, se encontró con ella en una conferencia internacional de negocios, lo intrigó ver que Phelix seguía luciendo la alianza.
Phelix, una abogada de éxito que disfrutaba de la independencia que siempre había deseado, ya no era la adolescente tímida y apocada que Nathan había conocido, sino una mujer elegante y segura de sí misma. Y al magnate inglés no le pasó desapercibida aquella inesperada e increíble transformación.

Ni siquiera me gusta`- argumentó Willow. Fue una locura- se decía a ella misma. Había sido sólo su vívida imaginación, pero finalmente había aceptado la verdad de lo que había pasado. Willow había decidido que cuando llegara el tiempo de enamorase, ella seleccionaría a la persona cuidadosamente. Ahora el amor la había escogido a ella. Se había enamorado de Ryden Kilbane, y no había forma de escapar de ese hecho. ¡Así como no había forma de escapar del hecho de que Ryden Kilbane era la persona equivocada!

Necesitaba un empleo… ¡y un marido!

Colly Gillingham estaba en un aprieto. Tenía una semana para hacer el equipaje y marcharse de su casa. Por primera vez en su vida, necesitaba un empleo… urgentemente. Así que en cuanto vio el anuncio para trabajar de secretaria en la compañía Livingstone, fue a por ello de inmediato.

Nada más ver a Colly, Silas Livingstone supo que era exactamente la mujer que estaba buscando. En aquel momento sólo había un puesto vacante, el de esposa de conveniencia. ¿Aceptaría Colly la oferta?

Holden Hathaway creía que Jazzlyn era igual que él. Y aparentemente, llevaba razón. Ninguno de los dos quería mantener relaciones estables. De hecho, antes de conocerlo a él, Jazzlyn siempre había terminado sus relaciones con os hombres tras la tercera cita. Sin embargo, Holden era el hombre más interesante que Jazzlyn había conocido nunca y, de pronto, ella empezó a desear algo más… lo más extraño fue que a Holden, que hasta entonces había sido un soltero empedernido, no pareció importarle.

Con el fin de arreglar definitivamente el tema de la custodia de la pequeña Violette, Gideon Langford propuso a Ellena el matrimonio. Ésta tardó unos segundos en recuperarse del susto, uno más de los muchos que llevaba desde que los padres de la niña desaparecieran durante las vacaciones…

En opinión de Gideon, necesitaban tener el certificado de matrimonio en sus manos en cuestión de días; de lo contrario, podrían arriesgarse a perder la custodia de Violette. Y por el bien de su sobrina, Ellena se convirtió en la señora de Gideon Langford…

Luego, Gideon insistió en que vivieran juntos… por guardar las apariencias. Pero los problemas empezaron a crecer cuando se enamoraron y comenzaron a preguntarse qué ocurriría si los padres de Violette aparecieran en aquel instante…

El honor de la familia exigía vengar la afrenta recibida, aunque la víctima fuera una inocente. Sofía, la hermana de Lazar Vardakas, había sido seducida por el hermano de Clara Harper. Al menos eso pensaba él y, en consecuencia, para vengar el honor de la familia, Lazar debía, a su vez, seducir a Clara. Pero el destino les jugó una mala pasada. Por extraño que pareciera, una nueva Clara Harper surgió de aquella situación: una mujer dispuesta a amar… y ser amada.

Los padres de Elyn se disgustaron mucho cuando, tras la quiebra del negocio familiar, la chica buscó empleo en una compañía rival. Pero alguien tendría que trabajar si querían hacer frente a las deudas que se iban acumulando. Además, era poco probable que Elyn llegara a conocer al señor Zappelli, director de la empresa en la que había logrado colocarse, y responsable de su ruina.

Pero sí se conocieron y de una forma tan sorprendente y divertida que antes de que Elyn pudiera darse cuenta ya eran muy amigos. Quizá demasiado amigos…

¿Qué otra cosa podía hacer Elyss que no fuera obedecer las órdenes de Saul Pendleton? Debido a una serie de estúpidas equivocaciones y malentendidos, le debía una gran cantidad de dinero, y no tenía forma de pagarle… a menos que aceptase su propuesta y se convirtiera en su acompañante. Sólo de esa forma se solucionarían sus problemas. ¿O no? Aunque Saul parecía mantener relaciones amorosas con Madeline, cuando contrató a Elyss también dejó claro que esperaba cobrarse intereses… ¡Quería tener una aventura con ella!

Dorothy tenía que salvar a su padre a toda costa… aunque, para lograrlo, tuviera que entregarse a un hombre al que despreciaba.
El precio que tenía que pagar era acompañar a Lionel Downs en su viaje a Malta. Al llegar a su destino conoció a Zeb, que odiaba a Lionel aún más que ella y deseaba comprar la libertad de la mu¬chacha en beneficio propio. Zeb le ofreció refugio… a cambio de una en¬trega total.

Se rumoreaba que el acaudalado financiero Stallard Beauchamp tenía debilidad por las mujeres bonitas. No obstante, desde el principio él aclaró que consideraba a Farran como un ser despreciable, una chica materialista a quien sólo le interesaba el dinero que podía ganar. No era justo, ¿pero cómo podría ella convencerlo de que estaba equivocado? ¿Y por qué le importaba tanto su opinión, si nada significaba para él?

Había creído que era la amante de un hombre casado… pero ahora sabía que en realidad era la esposa perfecta

La compañera de piso de Taye Trafford se había marchado, dejándola en una incómoda situación. Necesitaba urgentemente alguien con quien vivir… y que la ayudara a pagar las facturas, por eso no tuvo otra alternativa que aceptar a Magnus Ashthorpe en cuanto apareció en la puerta de su casa.

Magnus no se había mudado a casa de Taye porque necesitara un lugar donde vivir, sino porque creía que ella era la amante del marido de su hermana, que tanto dolor le había ocasionado a ésta. Sin embargo, no tardó en darse cuenta de que Taye era una mujer amable, inocente y aparentemente incapaz de tener una aventura como la que le había roto el corazón a su hermana.

El matrimonio de Perla con Nash Devereux había sido un simple convenio y hacía años que ella no había visto a su esposo. Ahora Perla quería casarse con Trevor Coleman y lo primero que tenía que hacer era anular ese matrimonio. Así fue como empezaron los problemas de Perla. No le había dicho a Trevor que estaba casada porque temía su reacción. Además, Nash tenía otros planes para ella.

Cuando Josslyn, decidida a poner un toque de aventura en su vida, aceptó su traslado a Egipto, no contó con que tendría que enfrentarse a la hostilidad de su nuevo jefe.

Thane Adisson era dominante, insolente y machista, excepto en algunas ocasiones, y en esas era un Thane tan distinto… el Thane del que Josslyn se enamoraría sin remedio.

Thomas era el único ser querido de Eden, quien estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para ayudarlo.

Cuando él se fugó con el amor de su vida, en vez de aceptar la decisión del tutor de la novia de que debían separarse, Eden apoyó a la joven pareja. Jamás los traicionaría con un hombre como Stern Parnell: arrogante, seguro de sí mismo y que odiaba a Thomas. Sin embargo, al conocerlo mejor, pudo darse cuenta de que era muy diferente de lo que ella pensaba.

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Edney se había sentido agradecida cuando un desconocido alto y moreno la había salvado de las no deseadas atenciones de otro hombre, y luego la sorprendió besándola y pidiéndole que aceptara una invitación a cenar con él.
Cuando Saville Craythorne descubrió que su nueva secretaria era la chica a la que le había pedido una cita, se dijo que él nunca mezclaba los negocios con el placer, pero Edney necesitaba el trabajo. La respuesta estaba en tener un trato frío y profesional, aunque eso era más fácil de decir que de hacer… cuando la atracción entraba en la agenda de trabajo.

Cara Kingsdale, una reportera muy experimentada, había conseguido que el hermético Ven Gajdusek le concediera una entrevista. Pero ahora, debido a un imprevisto, no podía ir y le pidió a su hermana que viajara a Checoslovaquia en su lugar. Fabia sabía que no iba ser sencillo engañar a un hombre como Ven. Y menos aun si se enamoraba de el…

Karrie no podía negar que, en cuanto lo había conocido, se había sentido inmediatamente atraída por Farne Maitland. Sus fascinantes ojos azules y su poderosa masculinidad la subyugaron por completo. Y, además, como trabajaban en la misma empresa, todas sus compañeras se morirían de envidia cuando se enteraran de que estaban saliendo. El tiempo que pasaron juntos fue mágico… pero los problemas empezaron cuando Kerrie declaró que tenía la firme intención de llegar virgen al matrimonio. Puesto así, Farne sólo tenía una posibilidad: casarse… ¡y lo antes posible!

Alena pertenecía a una familia de hermosas mujeres que se habían servido de su belleza para conseguir maridos con dinero y una vida fácil. Y había llegado el momento de que ella también resolviera su futuro.

Su familia esperaba que olvidara sus principios y fuera complaciente con Nyall Lancaster, el jefe de Lancaster Holdings, para que los ayudara a pasar un momento económicamente difícil.

Pero si Nyall pensaba que le bastaba aparecer en la vida de Arlena para que ésta cayera rendida en sus brazos, estaba muy equivocado.

Cuando Anstey se quedó con la hijita de su amiga Joanna en brazos, no supo que hacer, hasta que pensó en pedir ayuda a Cale Quatermaine. Después de todo, era el tío de la pequeña Rosie. Para Anstey fue un alivio que alguien se hiciera cargo de la situación. Pero, ¿actuaba Cole por altruismo… o sólo protegía los intereses de su familia? ¿Podía ella confiar en él al extremo de enamorarse?

Nunca más se dejaría engañar por las mentiras de un hombre… Pensar que había buscado a su errante prometido por todo Italia para encontrarlo en brazos de otra mujer. Jayme Warren debería haberse sentido devastada.

Pero de todas formas no hubo tiempo para obsesionarse con lo que pudo haber sido. Tenía que hacer frente al atractivo Nerone Mondadori. Habiéndola literalmente derribado después de un accidente, parecía inclinado a tomar posesión de su vida en una forma totalmente desconcertante.

La cosa más sensata que Jayme suponía debía hacer, era regresar a Londres inmediatamente. Pero eso era imposible…

Se vieron sorprendidos por un amor apasionado

Phinn Hawkins, una chica acostumbrada a llevar barro en las botas y briznas de paja en el pelo, no pensaba dejarse engañar por los encantos y la sonrisa de pecado del millonario Ty Allardyce… que, además, era imposiblemente engreído y antipático. Ty, un financiero londinense de gran éxito, había comprado Honeysuckle, la querida granja de Phinn en la que ella había pasado toda su vida. Creía que Phinn estaba haciendo las maletas, pero ella no pensaba ponérselo fácil.

La penosa experiencia de Devon apenas empezaba.

Devon se sintió plena de felicidad cuando su padre le anunció que había conseguido suficiente dinero para pagar la costosa operación que terminaría con sus días de inválida.

La felicidad se transformó en horror cuando él le confesó que había desfalcado ese dinero a su jefe, Grant Harrington.

Al enterarse del desfalco, Grant exigió que se le reintegrara el dinero, y el terror de Devon aumentó cuando se dio cuenta de que lo que él planeaba no era cobrar en efectivo.

El autocrático padre de Ella había insistido en que ella debía tuviera una pintura con su retrato, una tradición familiar. Y, a pesar de las protestas de Ella, él incluso había comisionado a un artista para hacerlo: Zoltan Fazekas el renombrado pintor de paisajes y retratos.

Al final, Ella renuentemente aceptó, aunque esto significaba que ella tenía que ir con él a Budapest. Pero cuando llegó, descubrió que él no era en absoluto la clase hombre que ella esperaba.

Zoltan era brillante, guapo, convincente, así que no fue sorprendente que Ella comenzara a enamorarse de él. Desafortunadamente, Zoltan no correspondía a sus sentimientos. Parecía que todo lo que él quería era su superficial belleza y no la cariñosa mujer que había debajo…

Se comprometió con él… mientras dormía

Claire Farley se despertó en el hospital y no recordaba nada de su vida. Pero lo más sorprendente fue descubrir que llevaba puesto un anillo de compromiso. Y su prometido era ni más ni menos que el maravilloso Tye Kershaw, el marido perfecto: atento, cariñoso… y muy guapo.

Pero cuando recobró la memoria resultó que había una pieza del rompecabezas que no encajaba porque no recordaba haber visto a Tye Kershaw en toda su vida. ¿Qué hacía entonces viviendo en su casa, con aquel anillo en el dedo… y durmiendo en la misma cama?

Edney se había sentido agradecida cuando un desconocido alto y moreno la había salvado de las no deseadas atenciones de otro hombre, y luego la sorprendió besándola y pidiéndole que aceptara una invitación a cenar con él.

Cuando Saville Craythorne descubrió que su nueva secretaria era la chica a la que le había pedido una cita, se dijo que él nunca mezclaba los negocios con el placer, pero Edney necesitaba el trabajo. La respuesta estaba en tener un trato frío y profesional, aunque eso era más fácil de decir que de hacer… cuando la atracción entraba en la agenda de trabajo.

A Naylor Massingham no le agradó que su primo estuviera mezclado con Leith. Estaba decidido a poner fin a esa relación, aun si eso significaba obligar a Leith a aceptar un compromiso ficticio. Leith habría podido evitar que las cosas llegaran tan lejos, mas no podía traicionar la confianza que sus amigos depositaron en ella. Además, Naylor tendría que tragarse todos sus insultos cuando descubriera la verdad.

Sin embargo, cuanto más duraba la farsa, más se daba cuenta ella de que, lejos de odiar a su “prometido”, estaba en peligro de enamorarse perdidamente de él…

¿Podría aquel romance de oficina acabar en un paseo hacia el altar?

Cuando Taryn Webster aceptó aquel empleo de secretaria del guapísimo millonario Jake Nash, se dio cuenta de que tendría que luchar contra la atracción que sentía hacia él. Pero Taryn estaba empeñada en no mezclar los negocios con el placer, por lo que se esforzó en mantener las distancias.

El problema fue que Jake le pidió que lo ayudara después de las horas de trabajo. Al principio Taryn se negó a hacerlo, pero el jefe no tardó en convencerla con sus persuasivos argumentos… por no hablar de su encantadora sonrisa y sus tentadores ojos

Cuando su prima Faye necesitó de ayuda, Kendra no titubeó en viajar a Grecia.

Eugene, el esposo de Faye, parecía agradecer la presencia de Kendra. Entonces, ¿por qué interfería Damon Niarkos en ese arreglo? ¡Era el hombre más odioso que Kendra había conocido! Lo cual resultaba una lástima, pues en otras circunstancias lo hubiera encontrado muy atractivo…

¿Por qué debería estar de acuerdo con ese alocado plan?

Lucy pensó que sería un asunto sencillo. De algún modo, Jud Hemming poseía el antiguo anillo de su madre que su hermano había perdido. Lucy le explicaría y Jud lo devolvería.

Solo que no resultó así. Jud Hemming había comprado el anillo, y había pagado un buen precio por él. Simplemente se rehusó a entregarlo.

En lugar de eso, quiso que Lucy aceptara un compromiso de tres meses, tiempo tras el cual, le dijo, el anillo sería de ella sin ningún tipo de pago. Pero, ¿podía ella confiar en él?


Jarad Montgomery llegó como llovido del cielo a la vida de Merren, justo cuando acababan de atracarla y robarle un dinero que la familia necesitaba para pagar las deudas de su hermano. La ayuda que Jarad estaba dispuesto a prestarle era más que generosa: sustituir lo robado.

El orgullo de Merren le exigía que encontrase alguna forma de compensar a Jarad. Aunque la propuesta de ser su novia durante un año la sorprendió mucho, aceptó. Al principio, parecía que sólo ella salía ganando con el trato, porque estar en compañía de un hombre tan atractivo no era precisamente un sacrificio, pero Jarad empezó a querer más de lo que habían pactado…

Acababa de recibir una sorprendente proposición de un perfecto caballero británico…

Cuando se ofreció a cuidar a Pip, su sobrina de once años, Leyne Rowberry no esperaba acabar buscando al verdadero padre de la niña.

La búsqueda las condujo hasta Jack Dangerfield, un hombre encantador… e increíblemente atractivo. Desde el primer momento trató a Leyne y a Pip como si fueran de la familia y las llevó a ver los lugares más hermosos de Londres y de la costa sur de Inglaterra.

Sin darse cuenta, Leyne se había enamorado de Jack pero, por el bien de Pip, debía ocultar sus sentimientos. Pero entonces descubrió el secreto de Jack…



Tenía una deuda con él… y ahora tendría que convertirse en su esposa

Lydie Pearson creía que era ella la que imponía las reglas cuando le pidió a Jonah Marriott que la ayudara a salvar la propiedad de su familia. Al fin y al cabo, el padre de Lydie había ayudado a Jonah a levantar su negocio, ¿acaso no era justo que le devolviera el favor?

Lo que no sabía Lydie era que Jonah ya no tenía ninguna deuda con su familia. Aun así, él la ayudó porque era un tipo honesto… La sorpresa llegó cuando Lydie se enteró de que ahora era ella la que le debía una fortuna a él… Y la única manera en la que quería saldar la deuda era casándose con ella…

Era obvio que Quintero se había formado una opinión muy pobre de Bliss. Desde luego, a ella no le importaba lo que él pensara, difícilmente se volverían a encontrar. Pero entonces ella se dio cuenta de que Quin era el amigo a quien su cuñado había asignado para cuidarla en esa exótica tierra. Así que no podía hacer otra cosa mas que resignarse y ser cortés con ese hombre, a pesar de que le resultara insoportable ¡Sin embargo, no intentaba enamorase de el!

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